Sion Badash, que estudió en el Technion, el
instituto israelí de altos estudios de tecnología en dos facultades
simultáneamente: física y ciencias de la computación, en la actualidad comenta
que: “Estuve pensando en una tecnología relacionada con el monitoreo y la
reducción de la contaminación del aire, un dispositivo que pueda ser usado en
motores con cámaras de combustión, que puedan conducir a una mejor combustión,
y que finalmente pueda entrar en el circuito del campo medicinal”.
Tal como publica Aurora, con la ayuda de la
asesora científica, Dra. Yael Abraham, cambió el objetivo de desarrollo para la
industria médica y en el 2015 pudo registrar su primera patente: un sistema
único diseñado para crear oxígeno en estado singlete para pacientes con anemia,
fatiga y problemas respiratorios.
El oxígeno singlete, que es una forma más
activa de oxígeno molecular, tiene efectos beneficiosos sobre diversas
cuestiones de salud, además de tener un efecto antibacteriano de manera
significativa. Las virtudes del oxígeno singlete se conocen desde hace años,
pero hasta ahora requiere de una fabricación con equipos especiales y caros.
Se utiliza en aplicaciones médicas y tiene
efectos positivos en una variedad de síntomas y enfermedades, debido a su
acción anti-bacteriana, anti-viral y anti-hongos. Estos son algunos de los
síntomas que presentaban una mejoría significativa con el uso de oxígeno
singlete: el asma y otros problemas respiratorios. El oxígeno conduce a una
mejora inmediata y reduce el uso de inhaladores con esteroides y Ventolin.
Tiene algunos efectos secundarios asociado a
enfermedades como la fibromialgia y la esclerosis múltiple.
Otra aplicación importante del sistema de
oxígeno singlete está en relación con el tratamiento de pacientes con cáncer.
Estos pacientes sometidos a quimioterapia y radioterapia, tienen muchos efectos
secundarios resultantes de las drogas, por ser materiales diseñados para
eliminar las células enfermas, en realidad son venenos y dañan las células y
tejidos sanos. Uno de los problemas de los efectos secundarios es el desarrollo
de la anemia, es decir, bajos recuentos sanguíneos que causan fatiga,
debilidad, dolores de cabeza crónicos, mareos, dolor en el pecho, pulso rápido,
dificultad para respirar, náuseas y depresión.
Disminuir la cantidad de oxígeno suministrado
al cuerpo conduce a una disminución en la cantidad de energía del cuerpo, que
afecta a las capacidades mentales y físicas, así como la fuerza del sistema
inmunológico. En el caso de anemia severa el paciente necesita transfusiones de
sangre y a veces bajar un poco la quimioterapia para permitir que el cuerpo se
recupere y que pueda producir los componentes de la sangre que faltan.
Diseñan nuevo sistema para oxigenar a pacientes
31/Ago/2016
Visavis